Voy a leer 1 libro al día durante 7 días. Día 2

¿Podré leer un libro al día durante una semana?

Pues hoy es un miércoles cualquiera y a las 8 de la mañana me disponía a leer mi segundo libro.

Ella se levanta dos días seguidos antes de que suene la alarma y ya se siente invencible. Ella no tiene que ir a trabajar.

Día 2: El señor de las moscas – William Golding, 1954. Alianza Editorial. 236 páginas.

Voy a empezar diciendo que me he leído el apartado de Wikipedia al respecto y está muy bien el resumen, así que os dejo el enlace para que no se me haga el post muy largo (ya estamos con la pereza). Obviamente, si os lo queréis leer sin spoilers, mejor os leéis sólo lo que voy a poner aquí, porque parece un resumen sacado de elrincondelvago.com. Bueno, que empiezo:

¿De qué trata?

El señor de las moscas de William Golding (iba a poner Gosling, como el Ryan) fue escrito en 1954 y es el típico libro algo desesperante sobre la bajeza humana contado en modo de alegoría deprimente tan típico de épocas posteriores a guerras. Su autor, un señor inglés, pretende expresar con la historia dos pilares vitales del ser humano: la maldad inherente y el paso de niño a adulto con su consiguiente pérdida de inocencia. Está claro que está bastante deprimido, ¿no? ¿Y cómo lo hace? 

Una isla y muchos niños de por medio

Ocurre un accidente de avión que acaba en una isla remota y los únicos supervivientes son unos niños. Las edades van desde los 5-6 años hasta la adolescencia. En un primer momento, dos de los personajes principales, Ralph y Piggy, se vienen muy arriba con una caracola, con la que llaman al resto de supervivientes. Se establece que este objeto será utilizado para acordar asambleas, reuniones y círculos de Podemos, por lo tanto, simboliza la DEMOCRACIA. O la capacidad del ser humano para organizarse y respetarse a través de las palabras. Lo que quieras. Desde un principio está Jack, que es el típico gallito de barrio con grandes inseguridades emocionales que llena mediante la violencia y la autoridad. Jack es el típico insoportable.

Cuando sientes que ya te has hecho mayor porque te imaginas que Peter Pan viene a buscarte para llevarte a Nunca Jamás y piensas “buff, ¿con esos niños que estarán peleándose todo el rato? Antes muerta”.

Al principio, se elige bajo votación a Ralph como jefe del grupito, cosa que a Jack no le hace mucha gracia. Como Ralph es un gobernante magnánimo y sobre todo no quiere movidas, le otorga a Jack el cargo de jefe de los cazadores. Y ya aquí te digo: darle a un psicópata el cargo de mamporrero no suele salir bien. Nunca. No me hagas enlazarte vídeos del 1-O. Piggy, es un pobre gordito miope y con asma. Piggy no tiene el cuerpo como para ponerse a pegarse. Piggy piensa. Le sale más a cuenta. Para que me entiendas: Piggy es Errejón. Jack es el PP. Ralph es Pedro Sánchez desde su fase “ahora soy tope de izquierdas porque me han echado” pasando por la “me bajo los pantalones y acepto el 155CE ahora que vuelvo a cobrar a fin de mes” para en un futuro, ser el Pedro Sanchez al que nadie llama porque tronco, que te den.

Que dice la sarishe que ya no me quiere nadie pero no lo entiendo, si soy mu guapo.
Deja de meter opiniones políticas en Tus reseñas de libros

Vale. Lo dejo. Pero si lo leéis ya me diréis si no es así. El caso que, como os podéis imaginar, una isla llena de niños (REPITO NIÑOS CON LA O TODOS VARONES) con sus egos y con sus yo estoy más fuerte… pues muy bien no va a acabar. Y hay malos rollos. Peleas. También alguna muerte. No es spoiler, es sentido común. A través de esta narración vemos como el hombre (y dejo lo de hombre a conciencia) es un lobo para el hombre pero sobre todo el hombre es un pesado de narices. Mis sensaciones cuando llevaba ya la mitad del libro eran las siguentes:

¿Pero nos lo recomiendas o no?

No. En serio. Qué niñatos insoportables. Entiendo que fuera un libro que en su día fuese importante por el contexto histórico y por el sentido de hastío vital que provoca el final, como de desesperación e impotencia. Como si el ser humano fuese imposible de recuperar. Desde mi punto de vista, igual don William podría haber puesto alguna chica en la historia. No sé. Por ver qué pasa. Me daba bastante pereza toda esta visión masculina, aunque seguramente él lo hizo precisamente para que a sus coetáneos les asqueara tanto como a él ese tufo de masculinidad belicosa tan propia de las guerras.

Me hago mayor: se me hacen pesados los niños
¿Una historia sobre peña que se queda sola en una isla y tiene que organizarse para formar una especie de jerarquía gubernamental basada fundamentalmente en quién la tiene más grande? VENGA CIAO.

De verdad. A mí me ha dado pereza. Está perfectamente escrito. Con sus descripciones muy detalladas y visuales. Tenía a todos los personajes perfectamente imaginados en mi cabeza. A ratos, era como ver un 24 horas de Gran Hermano cuando se pelean y quieres ir a tirarles a todos de la oreja. Pero me ha cansado un poco. Entiendo el objetivo y para mí está más que conseguido, pero en 2017 supongo que ya tengo más que asumido que el ser humano es bastante mierder, pero me parece una visión demasiado simplista. Tan simplista como la que tengo yo cada vez que leo El País, también te lo digo. William. Te entiendo. Y valoro mucho el currazo que te pegaste. Aún así, no me ha gustado. Ya lo siento.

Nota final: 5/10

Le doy un 5 porque toda persona que sea capaz de escribir un libro ya merece mi respeto y yo creo que William lo hacía con toda su buena fe post traumática y como ya sabéis, soy una bellísima persona. Sin embargo, me ha dado mucha pereza. No estaba en el #mood para literatura de postguerra, qué quieres que te diga.

¡Pues nada, a ver qué tal el de mañana!

El libro que leí ayer: Modelos de Mujer de Almudena Grandes.

El libro que leeré mañana: El extranjero de Albert Camus.

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