Oso de Marian Engel, naturaleza canadiense extrema

¿He flipado en colores leyendo Oso de Marian Engel?

Estado civil después de haber leído Oso de Marian Engel:

GURRRRRRL WATTTTTTTTT

Oso de Marian Engel. Editorial Impedimenta:

Sinopsis

<<La joven e introvertida Lou abandona su trabajo como bibliotecaria cuando se le encarga hacer inventario de los libros de una mansión victoriana situada en una remota isla canadiense, propiedad de un enigmático coronel, ya fallecido. Ansiosa por reconstruir la curiosa historia de la casa, pronto descubre que la isla tiene otro habitante: un oso. Cuando se da cuenta de que este es el único que puede proporcionarle algo de compañía, surgirá entre ellos una extraña relación. Una relación íntima, inquietante y nada ambigua. Gradualmente, Lou se va convenciendo de que el oso es el compañero perfecto, que colma todas  sus expectativas. En todos los sentidos. Será entonces cuando emprenda un camino de autodescubrimiento. A pesar del impacto que causó su publicación, Oso se alzó con el Governor General’s Literary Award en 1976 y está considerada una de las mejores (y más controvertidas) novelas de la literatura canadiense.>>

Importante: voy a desvelar alguna que otra cosilla así que si te lo quieres leer y no quieres spoilers, ¡NO SIGAS LEYENDO! O sea, ponlo en tus favoritos y vuelve cuando te lo hayas leído para que digamos juntas QUÉ FUERTE, QUÉ FUERTE.

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En todos los sentidos

Para los que seáis más ingenuos: tienen una relación erótico-festiva. Lou es una tía normal, con su vida normal de oficina llena de monotonía. Incluso sus encuentros sexuales son rutinarios como quien tiene spinning a las 18h los viernes. Lou necesita un cambio de vida. No hace falta que sea muy grande. Por este motivo, todo cambia cuando le ofrecen ir a trabajar a una isla al norte de Canadá. Sin gente. Rodeada de naturaleza. El paraíso para un Capricornio. Allí,  su trabajo consistirá en hacer el inventario de una mansión victoriana que un coronel donó al instituto por el que trabaja. ¿La única condición? Hacerse cargo del oso que vive en la casa.

Take a walk on the wild side!

El oso

El oso es un oso. Eso significa que durante toda la narración no hay ni un mísero intento de humanizarlo. Es un animal viejo, pachorrón y atado. Quiere comer y dormir. Ser molestado lo menos posible. Lou descubre en compañía del oso que no hacen falta grandes artificios para vivir. Que la Naturaleza engloba y une. Que el paisaje edifica por dentro. Ramifica internamente todo aquello que estaba a medio crecer. Lou se conoce y reencuentra a sí misma en la isla. Y como consecuencia, se toca. Porque tocarse es otra forma de conocerse. Se deja ayudar por el oso que en ningún momento interactúa de una manera romántica. De hecho, creo que el oso no sabe ni de qué va la vaina. Simplemente actúa de manera instintiva. Y Lou se deja querer: algo poco permitido por la sociedad, que nos exige primero dar para después recibir (si eso).

El oso lamía. Buscaba. Lou podría haber sido una pulga a la que él estaba persiguiendo. Le lamió los pezones hasta que se le pusieron duros y le relamió el ombligo. Ella lo guió con suaves jadeos hacia abajo. Movió las caderas: se lo puso fácil.

EN SERIO PRIMA?

No puedo negar que me quedé muy loca en este momento. Perturbada. Soy generación Walt Disney… para lo bueno y para lo malo. Sin embargo, tengo que decir que encaja a la perfección. Algo que podría parecer forzado como una relación con un oso, se adapta perfectamente con el entorno, la naturaleza y la soledad. Leyendo, me recordaba a Alexander Supertramp, a la sensación de libertad que provoca dejarlo todo y volver al campo. A ensuciarse las manos para luego lavarse en el río.

Yo también me quiero ir a vivir al campo

No es un 50 shades of Grey versión alpinista. Tampoco un Winnie The Pooh en quién quiere casarse con mi oso. Oso de Marian Engel habla de quererse a uno mismo. De alejarse de todo lo que es socialmente correcto para preguntarse si se está en el sitio correcto. Apartar la vista para ver mejor. Conmueve y perturba porque así tienen que ser los libros, que si no luego no hay quién se acuerde de qué iban. Pero sobre todo, cambia y remueve nuestro espectro, haciéndonos partícipes de la transformación de Lou. Como si de pronto te sobrasen todas tus pertenencias.

Otros libros que me han gustado: Modelos de Mujer de Almudena Grandes.

 

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