A propósito de las mujeres de Natalia Ginzburg

Llegué a Natalia Ginzburg leyendo sobre Vivian Gornick. Ella decía que su manera de escribir la impresionaba mucho. Me interesó, así que me dispuse a leer su página de Wikipedia. Para quienes no lo sepan (incluida yo hace dos semanas), Natalia Ginzburg fue una escritora y política comunista italiana de origen judío. Nació 1916 y murió en 1991. Es decir, esta mujer pilló una época fuertecita. Tanto sus padres como sus tíos fueron apresados por sus ideas antifascistas. En 1938 se casó con Leone Ginzburg, un intelectual antifascista de origen ruso que también estuvo un periodo en la cárcel por sus ideas. Años más tarde fue detenido y torturado hasta la muerte en 1944 en una cárcel romana.

Para quien quiera saber más, hay multitud de información en Google. Yo tardé dos clics para darme cuenta de que jamás podré ponerme en las circunstancias de una vida así. Es algo que me hace explotar el cerebro. Después de esto, leer un libro suyo era ya un objetivo real: necesitaba saber muchas cosas como qué le gustaba contar, qué tenía en cuenta o qué aspectos de los relatos de las vidas de sus personajes dejaba correr, sin importancia.

Natalia Ginzburg. Este artículo de ABC sobre ella me ha gustado mucho.

Me decanté por A propósito de las mujeres por varias razones: venía un poco saturada de libros intensos y me apetecía apostar por un libro de relatos y a poder ser cortitos. Sentía la necesidad de no empaparme tanto de las circunstancias de los personajes. Con Apegos feroces, llegué incluso a sentir que me encontraba en medio de Vivian y su madre en esos ociosos paseos por Nueva York. Necesitaba algo más suave. Más desapegado.

A propósito de las mujeres (editorial Lumen) es un volumen formado por 8 relatos en los que las protagonistas, casi nunca en primer plano, son las mujeres. Mujeres ante algo que ha ocurrido. Mujeres que ya han tomado decisiones, que están resignadas, mujeres que acaban de pelear. Mujeres que ya no pueden más. Mujeres en silencio. Jamás pensé que un libro de relatos, un conjunto de pequeñas historias en las que esperaba ironía, relajación y redención, me pondrían tan triste. Ni siquiera subrayé una mísera cita. Se me contagiaron sus asperezas, su hastío y su sensación de vacío. Y ahora, que siento que he conocido un poco a Natalia Ginzburg, me he quedado con ganas de más.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .