Panza de burro de Andrea Abreu

En esos días en los que Isora se quería morir yo también sentía que me quería morir y ella me decía que la mejor forma de morirse era llenar la bañera de agua caliente hasta los topes y sajarse las venas. Yo me preguntaba cómo ella sabía tantas cosas que yo no sabía y entonces…

Dispersión de Pepe Colubi

Soy experto en ver los vasos del todo vacíos, pero, un minuto después, una sola gota de esperanza me basta para sentirlos a rebosar. Dispersion de Pepe Colubi, editorial Espasa Aquí estoy a las 08:08 de un domingo pandémico escuchando la playlist de Dispersión dispuesta a intentar escribir mis últimas 24 horas abrazada a este…

Llamada perdida de Gabriela Wiener

Todos sabemos que los parques infantiles son puertas astrales. Llamada perdida de Gabriela Wiener, editorial Malpaso No sé cómo llegué a este libro. Estaba vagando virtualmente y acabé descargándomelo (obviamente pagando). Normalmente, desde que tengo algo más de dinero, leo en papel. Sin embargo, acabé encontrando este libro y el nombre de la autora, Gabriela,…

Listas, guapas, limpias de Anna Pacheco

Cuando eres niña, crees que los padres solo pueden hacer cosas ejemplares, y luego te enteras de que solo hacen lo que pueden. Listas, guapas, limpias de Anna Pacheco, editorial Caballo de Troya Llego como siempre tarde a uno de esos libros que llenan el twitter de elogios, muchos de ellos de gente a la…

Nuestra parte de noche de Mariana Enriquez

El problema no es si es posible entenderla. El problema es si habla para nosotros o solamente habla en su abismo, si lo que habla es el hambre sobre el vacío. Si tiene algo más que la inteligencia de la tormenta o la tierra cuando tiembla. Si es algo más que otra ceguera, solo que…

La vida mentirosa de los adultos de Elena Ferrante

Don Giacomo hizo un gesto con la mano como para indicar una distancia indefinida y reparé en que en los dedos y el dorso de la mano y en la muñeca tenía unas grandes manchas violáceas. – Dios anda por ahí- dijo sonriendo. – ¿Y la oración?. – Estoy débil, evidentemente se ve que solo…

Soy Zlatan Ibrahimovic, mi historia contada a David Lagercrantz

Es fácil sentir que se tiene poca importancia cuando se acaba de entrar en un club. Todo es nuevo y la gente tiene sus papeles bien definidos, sus puestos e incluso sus conversaciones. Lo más sencillo es mantener la distancia y estudiar el ambiente del lugar. Pero entonces se pierde iniciativa. Se pierde tiempo. Soy…

Siroco

<<A esta mujer le está dando un Siroco, solo hay que verla>>, le dije a mis múltiples personalidades mientras veía como goteaba su desprecio teñido de barro por todo el espacio que compartía coordenadas con sus ojos. No había signos de amabilidad, el calor del odio a sí misma fundía cualquier sonrisa y sus familiares,…

Tramontana

Por dondequiera que vas escampas y democráticamente repartes entre los presentes, sin mirar a los ojos. Manos vidriosas chirriando al frotarse, temerosas de posarse sobre superficies inestables. Pero la Tramontana solo molesta a aquellos que no tienen nada que ofrecer, aquellos que están pero no son, aquellos que solamente son capaces de mirar hacia dentro….

El mar todo lo cura

Cuatro veces cuatro remolinos recorriendo tu pelo. Brotando de la noche a la mañana sin tiempo a reaccionar, tomando café hirviendo a destiempo. “El mar todo lo cura”, decíamos. Baños de agua salada y nosotras imaginando que las burbujas del desencuentro son puertas a otros mundos, mares de posibilidades que se quedan aquí, envolviéndonos, recordándonos…